
La de arriba es mi última participación en El muertito sabrosón, cómic colectivo hecho entre once moneros en el que estoy partipando. Están sucediendo cosas interesantes en el experimento, que habrá de durar un año. No sabemos hacia dónde va, pero nos estamos divirtiendo. Chéquenlo, hay una tira nueva cada dos días.
Cuatro palabras sobre Juan Camilo Mouriño
Nadie merece morir así.
Otras cuatro palabras sobre Juan Camilo Mouriño
Atentado, malo. Accidente, peor.
Y cuatro sobre el triunfo de Barack Obama
Cosa má’ grande, caballero.
Michael Crichton (1942—2008)

Como oportunamente comentó mi amiga Raquel Castro, murió el escritor norteamericano Michael Crichton.
Justo el fin de semana pasado le mostraba a Rax un par de gruesos volúmenes que recopilan seis novelas de este narrador de literatura popular, máximo exponente del tan denostado technothriller y autor, entre otros libros de la novela Parque jurásico.
Crichton, él mismo un personaje fascinante, fue un espíritu inquieto que tras estudiar medicina en Harvard se dedicó al cine y la literatura popular. Director de cintas como Westworld ó Coma y autor entre otras novelas de La amenaza Andrómeda, El hombre terminal, Airborne, Eaters of the dead, Congo, Esfera, El gran robo del tren, Prey y Next, fue asimismo guionista y productor de televisión, creador de la célebre serie E.R., quizá la más documentada de las series médicas (que ha despertado más de una vocación).
Pienso que igual que Stephen King, el cine fue un arma de doble filo para su obra. Sus adaptaciones jamás lograron aprehender la profundidad de sus textos, y si bien lo popularizaron, no pocas veces también frivolizaron sus historias. Sin embargo, es uno de los escritores más rigurosos que ha dado la ciencia ficción, y tuvo la inteligencia de no quedarse en el ghetto del subgénero.
Así, lo mismo escribió sobre intenligencia artificial que novela histórica, una novela fascinante sobre un accidenten aéreo y un feroz ataque contra los ecologistas radicales.
Crichton murió de cáncer, dejando una novela lista para ser publicada el próximo mayo. En Next, la última que vio en vida, el protagonista tiene un gen que lo hace inmune a esta enfermedad. Qué ironía.
Y si bien lo han señalado como un escritor formulaico y poco original, le pasa lo mismo a Arthur C. Clarke. Sus lectores, aquellos que se conectan con sus historias, somos fans incondionales. Probablemente sea con Stephen King el menos culpable de mis placeres culpables como lector.
Descanse en paz.
FIL Oaxaca
Estoy en la hermosa cuna de Benito Juárez en la Feria Internacional del Libro organizada por el joven y entusiasta equipo de editorial Almadía, los editores de mi última novela, El ladrón de sueños.
Como todos los años, se trata de una Feria plural, con actividades para todo el público. El invitado de honor es Paul Auster.
Yo presentaré El ladrón… hoy viernes a las 13:00 horas en el Centro Cultural Univrsitario.
Mañana sábado participo en el FILO (Jardín el Pañuelito) en una mesa redonda llamada “Algunos remedios para el asco a los libros”, en compañía de Jorge Luján, Rodolfo Castro, luis Téllez-Tejada y Carlos Sánchez Anaya, a las 13:00horas.
El lunes a las 12:00 Carlos Sánchez Anaya me acompaña en una plática sobre cómic mexicano en el Centro de las Artes de San Agustín, aledaño a Oaxaca.
El programa completo se puede ver aquí.
Los esperamos. Se va a poner bueno…