Me encanta lo nuevo, pocos placeres se comparan con el estrenar cosas.
Auto nuevo. Casa nueva. Computadora nueva.
Blog nuevo.
Bienvenidos. Esta es la nueva casa de Monorama. Todo se transforma para seguir igual.
O casi.
Inicié mi viejo blog hace cuatro años. Un poco producto del ocio pero un mucho por una deuda personal con mi historia familiar: provengo de una familia de periodistas.
“¿Y eso a mà qué?”, me diran muchos. “Yo soy trapecista de tercera generación y no pasa nada.”
Sucede que siempre tuve inclinación por la palabra. Pero como la vocación de monero era tan fuerte, no lo tomé en serio hasta ser ya bastante grande. Una vocación tardÃa. La ventaja de ello es que no existen poemas adolescentes de los que me tenga que avergonzar. Pero lo cierto es que el periodismo nunca me atrajo tampoco. Yo querÃa contar historias.
Pero… (siempre hay un pero)
Siempre vi con fascinación la vida de mi abuelo. Cronista taurino, sostuvo durante más de 50 años una columna de toros, primero en el Esto (de cuyos fundadores fue el último en morir) y luego en la afición. Le pagaban por escrbir de lo que le fascinaba.
¿Los toros? No, nunca me gustaron tampoco.
Pero siempre quise tener una columna. No ser reportero como la hermana de mi papá. Sólo poder emitir mi opinión. No quedarme callado. Participar.
Eso podÃa ser mi blog. Por ello lo inicié, para tener un cajón de sastre en el que pudiera ir lanzando todo lo que se me ocurriera, todas aquellas cosas que no cabÃan muy bien en otros lugares.
He llenado este Monorama con un poco de todo: opiniones, reseñas de cine, crónica de viajes, minificción, fotos.
Comienzo esta nueva etapa igual que como inicié el viejo blog, hace cuatro años, con una lista, asà que para iniciar Monorama 2.0, aquà les comparto…
10 novelas que me volaron la cabeza
1.-Fahrenheit 451, de Ray Bradbury
Esta fue la primera novela que leÃ, a los once años. No creo haberla entendido del todo en aquel entonces, pero recuerdo que me abrió todo un mundo, a la manera de una revelación: la ciencia ficción no sólo eran naves espaciales y robots, en algún lugar existÃan futuros tristes.
2.-Animal Farm, de George Orwell
Muchos prefieren 1984, la antiutopÃa por excelencia del mismo autor. Pero me quedo con esta antifábula por una sola razón, su descarnado sentido del humor. Es como meter la mano en un tambo de ácido que te hace cosquillas a la hora de corroer. Y no lo olvidemos: todos los animales somos iguales, pero algunos somos más iguales que otros.
3.- La naranja mecánica, de Anthony Burgess
Vaya, demasiadas distopÃas en esta lista. Bueno, uno no niega la cruz de su parroquia. Más allá de la gran cinta de Kubrick, este libro predijo en su momento el movimiento punk, reacción natural al pacifismo mÃstico de los hippies. En ese momento, sólo un visionario como Burgess podÃa verlo. De él mismo, pero más clavada, la gran novela Fin de las noticias del mundo.
4.- Los relámpagos de agosto, de Jorge Ibargüengoitia
Para que vean que no sólo de ciencia ficción vive el hombre. Se dice que Ibargüengoitia se molestaba cuando alguien le decÃa que escribÃa humor. Pero uno no puede leer esta especie de antinovela de la revolución mexicana sin botarse de la risa. Antisolemne, corrosiva, amena pero sobre todo perfectamente bien escrita. Una maravilla que hace lamentar la desaparición prematura del autor. Nos quedó a deber al menos otras tres novelas.
5.- La muerte de un instalador, de Ã?lvaro Enrigue
Uno de los más prominentes narradores de su generación, Enrigue debutó con esta historia esperpéntica de coleccionistas de arte y artistas de vanguardia que me impactó profundamente. Aún se me revuelve el estómago al recordar el clÃmax, digno del más delirante Peter Greenaway. Una maravilla que además, es de breve extensión.
6.- Los cachorros, de Mario Vargas Llosa
Para muchos, una obra menor. Es que no estudiaron con los hermanos maristas…
7.- TODO Edgar Allan Poe
(ok, no es novelista, pero es un magnÃfico narrador, fundador de el terror, la ciencia ficción y el cuento policiaco, nada más… )
8.- Fluyan mis lágrimas, dijo el policÃa, de Philip K. Dick
Difìcil, escoger una de las novelas de Dick, a quien no me canso en llamar un costumbrista de mundos raros. Universos paralelos, drogas, el eterno cuestionamiento de la identidad, la soledad insalvable… Quizá Dick no sea el Borges de los gringos, como lo llamó Ursula K. Le Guin, pero es MUY bueno. Otros libros de él que vale la pena leer: Laberinto de muerte, El hombre en el castillo, Tiempo de Marte, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Ubik…
9.- La ruta del hielo y la sal, de José Luis Zárate
Zárate es mi escritor mexicano favorito (de los vivos). Y este libro, una joya que pasó desapercibida. El diario del caìtán del barco que lleva el sarcófago de Drácula hasta Inglaterra, al que Bram Stoker dedica un par de páginas, es recreado por el autor en esta historia llena de melancolÃa y violencia a partes iguales. Literatura mayor.
10.- Barbazul, de Kurt Vonnegut
Mi libro favorito de todos los tiempos, me parece que lo he comentado (y recomendado) en varias ocasiones. Se trata de la autobiografÃa falsa de Rabo Karabekian, pintor armenio-norteamericano vinculado al expresionismo abstracto, quien en la cúspide de la fama se lleva la sorpresa de que sus cuadros, pintados con una nueva marca de acrÃlicos experimentales, se desprenden de sus lienzos para quedar convertidos en hojuelas multicolores en los pisos de los museos donde se exhibÃan. Al acercarse su muerte, Karabekian intenta devolver a la humanidad una obra que le dé sentido a su vida. CÃnico, melancólico, tierno y descarnado a la vez, Vonnegut es un autor mayor de la literatura norteamericana.