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Archive for July, 2007

Sobre Bachan

Tuesday, July 31st, 2007

Algunas noticias:

Bachan ha respondido muy bien a la quimioterapia. Ha entrado en la fase de remisión, que significa que las células cancerosas han dejado de reproducirse.

Sin embargo, aún se requiere de donadores de sangre. Nuestros amigos de ga+pema, a través de nuestro cuate Alfonso Acosta han puesto un mail para coordinar a los donadores. Para quienes puedan donar, por favor escriban un mail a sangreparabachan@polgapema.com

También se pueden hacer donaciones a través de la cuenta de Pay Pal de Bachan. Mayor información aquí.

Por otro lado, la exposición en apoyo al Bachan sigue en Kong. Ya se han vendido varias de las piezas pero aún quedan muchas. La expo seguirá abierta hasta finales de agosto.

Gracias de nuevo y muchos saludos.

Libros que hay que leer

Friday, July 27th, 2007

La perdida, Jessica Abel, Astiberri Ediciones, 270 pp.

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Ok, así como que hay que leer, no. La lectura, al menos la que me interesa, es una experiencia placentera. Pero a que este título tiene más fuerza que “Libros que he leído, me gustaron y quisiera compartir”, ¿no?

Con la Comicon de San Diego en su apogeo este fin de semana, y con el post anterior como punto de partida, me parece pertinente hablar de este libro, uno en el que como pocas veces el término novela gráfica está tan bien aplicado.

Un poco de contexto: Jessica Abel, monera norteamericana nacida en Chicago en 1969 llegó a la escena del cómic independiente gringo a inicios de los 90. Veterana junto con su esposo Matt Madden (de quien hablaré en un post futuro) de los minicómics y la autopublicación, comenzó a editar en su revista Artbabe primero por su cuenta para después hacerlo bajo el prestigioso sello Fantagraphics.

En 1998, ella y su pareja se mudaron a la Ciudad de México, en donde vivieron durante dos años. Producto de su experiencia mexicana es la historia de la que da cuenta en La Perdida.

Carla Olivares, norteamericana hija de un mexicano y una gringa decide viajar hacia el sur en busca de su identidad, lo que quiera que ello signifique (ni siquiera es claro para ella misma). Tras establecerse un tiempo con Harry, un ex novio que intenta seguir los pasos de los beatniks en México al tiempo que escribe “la gran novela norteamericana”, Carla se relacionará primero con la comunidad de expatriados norteamericanos, la mayoría de los cuales ni siquiera se interesan por aprender el español (¿dónde he visto eso?) ni tratar con ningún mexicano, para poco a poco independizarse de ellos y hacer sus propias amistades mexicanas.

Abel se apresura a decir que poco o nada tiene que ver ella misma con su personaje, al que dibuja (en trazo y personalidad) como una chica desesperantemente ingenua, no pocas veces torpe y que parece enamorada de una versión idealizada de México, aquel pintado por su admirada Frida Kahlo.

Con un dibujo de elegante efectividad, alejada –qué bueno– de la tradición de Marvels y DCs, la autora nos lleva a lo largo de casi 300 páginas por el periplo de Carla en nuestro país, quien va tomando una decisión equivocada tras otra hasta acabar metida de lleno en medio de una vorágine muy diferente del México idealizado con que soñaba.

Sumándose a la tradición de narradores norteamericanos que han retratado México desde dentro, como William Burroughs (a quien menciona constantemente en el libro) , Jack Kerouac o Malcolm Lowry, Abel hace un retrato con cariñosa objetividad de los mexicanos. Nuestras formas y costumbres, barrocas y rituales, se contraponen al pragmatismo norteamericano, acaso demostrando una vez más la imposibilidad de establecer un diálogo profundo entre ambos países.

Es notable el agudo retrato que Jessica hace de ciertos ambientes de la bohemia nacional conteporánea: el dealer con aspiraciones de DJ, el militante de izquierda que cae de contradicción en contradicción, el ambiente de los proto-raves en el Ajusco de fines de los 90, la gringada de la Condesa, etc.

Finalmente, quiero destacar la elegante precisión con que mi amigo Ernesto Priego tradujo la novela para la edición española de Astiberri. Me parece que valdría la pena encontrarle un editor mexicano, éste es un libro pertinente, conmovedor , profundamente humano (sería imposible lograr esto con Hulk o Wolverine, por ejemplo) y lleno de gracia que hace que se lea en un parpadeo.

Cierro, robándome una frase de Dave McKean: “¿Sabes? Esto es a lo que me refería cuando hablaba de cómics…”

PD: En México, el libro se puede conseguir por lo pronto con los amigos de Kong. Ignoro si otras tiendas de cómics lo vendan. Para dar con la edición en inglés, lo mejor es pedirla en Amazon.

Roberto Fontanarrosa (1945–2007)

Friday, July 20th, 2007

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En este momento, la noticia ya es conocida en todo el continente: murió Fontanarrosa.
Me duele por partida doble. En primer lugar, porque es el nuestro un mundo escaso de hombres verdes. Parafraseando a Rulo David, éste fue un mundo un poco mejor mientras el Negro, como le llamaban sus amigos, caminó entre nosotros.

Segundo, por que su muerte culmina con una larga enfermedad que lo mantuvo en un doloroso estado (para él yla gente que le rodeaba) los últimos años de su vida.

Como toda mi generación, o casi, conocí a Fontanarrosa a través de su cartón semanal de Boogie en Proceso, que mi papá compraba religiosamente todos los lunes.

Nunca me gustó su dibujo, era su humor lo que me dejaba siempre desarmado. Nunca los términos “negro” y “corrosivo” fueron más apropiados.

Jamás lo conocí. A diferencia de Rius, otro de mis héroes de la niñez con quien después tuve contacto, nunca coincidí con Fontanarrosa, ni siquiera cuando le otorgaron el premio de La Catrina en el marco de la FIL de Guadalajara el año pasado.

Escribía. Novelas y cuentos. Publicó decenas de libros. Era un apasionado del fútbol, actividad a la que decía dedicar el 90 % de su tiempo. El alguna ocasión dijo que su creación favorita era Inodoro Pereyra, el último gaucho de la pampa, totalmente incomprensible para los mexicanos. Por no hablar de sus adaptaciones de los clásicos, de sus cartones sobre el deporte o el sexo…

Yo, me quedo con Boogie. Nuncahe visto una visión tan descarnada de los gringos creada por otro latinoamericano.

Maldito negro. Te vamos a extrañar.

¿Por qué leemos lo que leemos?

Friday, July 20th, 2007

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(En la foto, su atento y seguro servidor presentando al maestro Samuel “Chip” Delany en la Semana Negra. Uno de esos recuerdos para atesorar toda la vida. Foto de Mauricio-José Schwarz).

La muerte de Fontarrosa y el regreso aún no asimilado de la Semana Negra me han puesto a pensar, ¿por qué leo novelas policiacas, ciencia ficción y cómics?

Más de una vez he tenido fases en las que he decidido dejar de leer basura y clavarme en la literatura seria. Tuve una amiga (?) que decía que lo que yo leía era el equivalente a comer sólo comida chatarra. Chaaaaaale.

Así que me hago de mis volúmenes de Balzac y Dostoievsky. Reinicio las aventuras de don Alonso Quijano donde las dejé. Compro la poesía complete de Coleridge e incluso he llegado a leer Moby Dick en inglés y español para comparar la traducción. Por no hablar de todas las veces que he intentado entrar al Ulysses sin éxito.

Pero…

Siempre, a medio soneto quevediano, en el asiento trasero de mi cerebro una vocecita, que no debe de ser muy diferente a la de los alcohólicos que desean una chela cuando están jurados, me susurra coqueta: “¿Philp K. Dick…?”

Y vuelvo al vicio.

Para mi fortuna, como bien decía mi admirado Pepe Rojo, los subgéneros valen la pena leerse cuando logran trascenderse a sí mismos. Cuando deja de importar que hablen de detectives o robots y nos digan algo pertinente sobre la condición humana, sobre lo difícil que es existir.

“Me parece que la ciencia ficción es algo muy importante”, me dijo hace poco Esteban Silva, locutor de radio que además de ser amigo de Bachan es un chiflado del género. “Pero es algo que poca gente tiene la capacidad de apreciar.”

¿Será así?

No lo sé. Los feroces críticos de este tipo de lecturas la tachan de escapista, de chabacana e intrascendente. De lectura, en pocas palabras, para idiotas.

Yo me pregunto, entonces, una novela como Soy leyenda, de Richard Matheson, ¿es una lectura menor? ¿Lo es La naranja mecánica de Anthony Burgess o El largo adiós de Chandler? ¿Puede leerse el cuento La rosa azul de Peter Straub o La política del cuerpo de Clive Barker sin estremecerse? ¿Es basura El señor de las moscas de William Golding? ¿O Rascacielos, de J.G. Ballard?

Eso, por no hablar de los roces con los subgéneros de Borges, Cortázar, Bioy Casares, Amado Nervo, Fuentes, José Agustín, Roth, Updike, Houllebecq, Auster, Pynchon, y hasta mi admirado Ignacio Padilla y Alberto Chimal, por dar dos mexicanos contemporáneos.

Y sin embargo, a estas alturas seguimos discutiendo sobre literatura mayor y menor. Aún me encuentro con gente que descalifica, por ejemplo, a Stephen King sin haberlo leído jamás.

Es cierto, hay mucha basura entre los estantes de la novela negra, la ciencia ficción y el cómic. Ya Theodore Sturgeon dijo alguna vez que el 90 % de lo que se publica es basura. Pero ello aplica también a la literatura general, la que no está en los estantes del urinal, como dijera Vonnegut.

Chale, ya me clave. Esta apología es estéril y por lo visto nunca acabará. Por eso cierro con lo que Samuel Delany, grande entre los grandes –como persona y como artista– dijo en la Semana Negra cuando tuve el privilegio de presentarlo en la charla que dio ante una multitud de amorosos lectores. Delany, hay que decirlo, dejó de escribir ciencia ficción hace treinta años y desde entonces escribe literatura seria. Siempre ha batallado con la etiqueta de ser un autor de género; cuando le pregunté si padecía esa etiqueta, contestó más o menos así:

Las etiquetas son herramientas. Lo importante es utilizarlas inteligentemente. Nos sirven para diferenciar el tipo de libros que leemos. Si quiero leer un western me ayudan para saber a qué estante dirigirme. Es un error suponer que las etiquetas son malas. ¿Acaso un martillo es malo per se? No lo creo.

Wow.

Cierro, citando al maestro Herrera de la Fuente cuando un periodista le preguntó cuál era la buena música (ya lo he contado, pero me encanta esta anécdota). El reportero seguro esperaba que le dijera que Mozart o Debussy o algo así. Con gran sabiduría, el célebre director de orquesta le dijo: “La buena música es la que a usted le gusta.”

Lo mismo, bendito sea el opio del pueblo, sucede con los libros.

Felices lecturas.

Saldos de la Semana Negra

Saturday, July 14th, 2007

Diez días de festival pueden ser agotadores.

En la víspera de mi partida a Madrid, para volver a México, dejo unas cuantas breves. Prometo subir fotos pronto.

1) Parece haber una relación  proporcional entre la grandeza como autor y como persona. Gente de primer nivel, además de escritores que he admirado durante mucho tiempo, fueron Samuel “Chip” Delany, Peter Straub y su adorable esposa Susan y Lucius Shepard.

2) Vuelvo a ver viejos amigos: Luis y Maud Pérez, Miguel Cane, Mauricio-José Schwarz (semi retirado de las letras y convertido en fotógrafo), Marc Fernández, Jesús Lens, Sebastian Rutés, Rafa Marín, Juan Miguel Aguilera, León Arsenal, Elia Barceló y muchos más que se me escapan en este momento (pero no por ello los quiero menos).

3) Nuevas adquisiciones: Ernesto Mallo, Christopher Moore, Hunt Emerson, Matt Madden y Jessica Abel (a quienes a pesar de que vivieron en el DF vine a conocer aquí) y muy especialmente Antonio García �ngel, escritor colombiano de mi edad que fue mi compañero de cuarto durante estos días y con el que nació una amistad instantánea.

4) Los premios de este año:

Premio Silverio Cañada a la mejor primera novela policiaca en español 2006: Ernesto Mallo por La aguja en el pajar y Antonio Jiménez Barca por Deudas pendientes (en este fui jurado junto con Paco Camarasa y Fernando Marías).

Premio Rodolfo Walsh a la mejor obra de no ficción policiaca: Amir Valle por Jineteras

Premio Espartaco a la mejor novela histórica en español: Alfonso Mateo Sagasta por El gabinete de las maravillas

Premio Hammett a mejor novela policiaca escrita en español: Juan Hernández Luna por Cadáver de ciudad

5) Esto se acaba. Mientras escribo, la madrugada del domingo, la fiesta agoniza, mañana habrá una ceremonia de cluasura y una fiesta de despedida. Después, la desbandada. Yo me muero ya por volver, extraño a Rebeca.

Sólo me queda dar las gracias al inmenso equipo que hace posible esta gran fiesta. Son demasiados como para nombrarlos aquí, a todos ustedes, gracias amigos, por hacernos sentir que Gijón es una casa lejos de casa a todos los autores e invitados a este festival tan sui generis. Un gran abrazo, que espero verlos de nuevo el próximo año.

Nos leemos desde México…

El blues de Marky Ramone

Wednesday, July 11th, 2007

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Soy ateo desde los 12 años.

Pero si alguna vez tuve una religión, esta se llamó punk rock, de la cual sin duda unos de sus mayores profetas son los Ramones.

Debo dedicar un post completo a esta banda de Queens. Por ahora, quiero hablar de la presentación d Marky Ramone, el último sobreviviente de la banda, durante la Semana Negra.

Como se habrá visto, la SN es inabarcable por una sola persona. Como si el nutrido programa de actividades literarias no fuera suficiente, por las noches se remata cada jornada con un concierto. Es posible imaginar la emoción que me dio ver que una de las noches tocaba el ex baterista de los Ramones.

Gracias a mi abyecto influyentismo, fue posible colarme al backstage acompañado de mi compañero de cuarto, el novelista colombiano Antonio García �ngel (una gran persona).

Me daba mucha emoción el toquín. Como todos los conciertos de los Ramones, la noche abrió con el tema de El bueno, el malo y el feo, de Ennio Morricone, antes de que Marky y su banda se treparan al escenario.

<>Saludó a un público efusivo mientras la banda tomaba su lugar, el cantante misteriosa, acaso mañosamente parecido al difunto Joey Ramone (flaco y larguirucho).

Al grito de onetwothreefour comenzaron a machacar “Blitzkrieg Bop”.

Ahí la magia se convirtió en nostalgia.

Cualquiera, está visto, puede tocar las canciones de los Ramones. “No pasan de tres pisadas”, dijo Juanito Hernández Luna, que también estuvo atrás del escenario. Sólo basta conseguir un sujeto esmirriau, de voz aguardentosa para que imite el cantar de Joey. Un buen guitarrista de bar para calcar la guitarra rasposa de Johnny.

Pero aunque Marky le pega durísimo a los tambores, no dejó nunca de ser una muy jodida banda de covers. De las que evito ver en los bares. De las que se cuelgan de la fama y canciones de otros para ganarse el pan.

Ello no evitó al tal Marky, cuyo verdadero nombre es Mark Bell, tener desplantes de gran estrella. Exigió a los organizadores agua embotellada de conocida marca europea, so pena de no cantar, y varias toallas que debían de ser blancas.

Durante la rueda de prensa el tipo dijo no beber ni fumar (lo corrieron de los Ramones por pipa, go figure) y se rumora que la larga cabellera negra es una peluca debajo de la cual tiene el cabello completamente blanco.

Los éxitos de la banda desfilaron uno tras otro. Desde “Pinhead” a “Beat on the Brat”, durante 50 minutos la banda entregó a los fans lo que querían escuchar. Se levantaron y tras unos minutos de apáticos aplausos volvieron al escanario. Cerraron su tocada con “What a Wonderful Life”, original de Louis Armstrong y versionada por Joey Ramone poco antes de morir, qué ironía, de cáncer.

Pese a saberme todas las rolas, no pude dejar de sentirme un poco estafado, un poco víctima de un has been. Ello no evitó que al final le pidiera un autógrafo. Firmó mi disco trepado en un auto que lo sacó, junto con su manager y su esposa del recinto de la Semana Negra.

Mientras me lo devolvía con desdén, no pude evitar pensar que era una pena. Menos mal que otros ídolos míos, como Peter Straub, Lucius Shepard y Samuel Delany son mucho más sencillos.

Al menos con ellos se puede hablar.

Más Semana Negra, después de estos anuncios…

Semana Negra 1 (so far, so good, so what!)

Monday, July 9th, 2007

Lo dije el año pasado y lo repito: esto es la locura.

La reunión en el Hotel Chamartín fue el prólogo para tomar el famoso Tren Negro, que nos llevó a casi cien autores hasta Gijón, con una parada en Mieres para disfrutar una espicha que ofrece el gobierno municipal a los invitados de la SN (espicha es una comida tradicional asturiana en la que se ofrecen quesos, embutidos, postres y se espicha sidra, es decir, se sirve desde lo alto).

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<>En el tren me rencontré con viejos amigos como Juan Hernández Luna o Rius (imagínense lo que se siente que en la recepción del hotel te digan “Rius preguntó por ti”), Luis Pérez y Maud, su encantadora esposa (que nos recibieron a Rebeca y a mí en París el otoño pasado), el gran Miguel Cane y Sebastian Rutes, novelista policiaco francés, entre muchos otros.

Como se ha exlicado en muchos otros espacios, la SN es uno de los festivales culturals más visitados de Europa, combinación de encuentro literario y feria de verano.

Con dos carpas como escenarios de conferencias, por ellas desfilan presentaciones, mesas redondas, debates y músicos a un ritmo frenético que no sólo no permite cubrirlo todo, sino que además impide tomar un respiro.

Hasta ahora me ha tocado presentar una conversación con Samuel R. Delany, legendario autor de la narrativa gringa, dentro y fuera de la CF, ver la presentación de la novela gráfica de Matt Madden llamada 99 ways to tell a story,  impresionante trabajo en el que narra de 99 maneras difererentes, asistir a varias de las mesas redondas y participar en un par de ellas.

<>He platicado con José Manuel Fajardo, Pedro Gálvez, Rudy Martínez, Eduardo Monteverde, PIT II, Ã?ngel de la Calle, Jorge Iván Argiz, Ernesto Mallo, el monero Arthur Suydam, en fin…

El sábado presenté “Gel Azul” con el padrinazgo de Mauricio-José Schwarz y Luis Pérez. Nos fue bastante bien. Hace unas horas tuve una mesa redonda de bloggers y el jueves participo en la presentación de “Los otros”, el libro colectivo que la SN regala cada año  y que ahora trata precisamente sobre la otredad.

Pero sin duda el descubrimiento de este año ha sido Antonio García �ngel, novelista colombiano de mi edad con el que me ha tocado compartir habitación y con el que he hecho una amistad instantánea.

Ya platicaré un poco más en el siguiente post. Son las 3 de la mañana. Tengo que irme a dormir.

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Nos escribe Sonia…

Monday, July 9th, 2007

Gracias (Bachan en contra de la leucemia)

El evento del sabado 30 de junio fue todo un éxito gracias a muchisima gente. Quiero en este espacio agradecer a las que conocí y a los que anónimamente aportaron mucho para esto.
Primero que nada gracias a Luis Gantús quien tuvo la idea de esto en primer lugar, y quien fue el principal organizador ( y de quien he recibido mucho apoyo).

Al gran Bef que también estuvo en el batido del merengue y a su esposa Rebeca.

A todos y cada uno de los dibujantes que dejaron el alma en la mesa de dibujo. Algunos los conozco muy bien, y algunos otros con la pena, n los dejaba yo pasar porque los conocia de nombre pero no de rostro: (en estricto desorden de mi memoria)

Edgar Clement
Bef Fernández
Luis Sopelana
Humberto Ramos
César (Kone) Evangelista
Patricio (pato) Betteo
Tony Sandoval
Ricardo García (Micro)
Oscar González Loyo
Mauricio Caballero
Jorge Break
Adriano
Paco Herrera
Chilli
Un gran abrazo a todos desde el fondo de mi corazón. Trabajaron como nunca habia visto trabajar a nadie.

Muchas gracias a Jorge Alderete (a quien no tenia el gusto de conocer hasta ese sábado) a Clarissa y Enrique, por habernos prestado su tienda KONG (que recomiendo mucho que visiten) por su tiempo, esfuerzo y cansancio.

Gracias a todas las novias y esposas de los dibujantes que se portaron como angeles. En especial a la novia de Pato Betteo, Adriana que organizó la vendimia de refrescos para la causa.

A la hermana de Gantús (que por lo que se ve ya trae super experiencia en eventos) Fernanda.

Un abrazo muy sentido a mi hermana Mónica que nos ayudó muchísimo.

Gracias a Roberto Murillo que se portó tambien como un ángel, (aunque un ángel un poco necio porque no me dejo pagar ni J,) a su novia y equipo quienes perdieron severas horas de sueño.

Gracias a Oscar Gónzalez Loyo quien además de prestar su pluma, nos donó 900 folders (de extraordinaria calidad) para la venta.

Gracias a Elías Caleb quien dono muchos productos promocionales (plumas, calculadoras, vasos termicos, llaveros que siguen a la venta) y quien tampoco me dejo pagar un peso.

Gracias a Emmy y su amigo que llevaron 3 INCREIBLES figuras de acrilico del bulbo a donarlas (se vendieron las tres y me hubiera encantado quedarme con una!). Todo hecho a mano, hasta los empaques y les quedaron padrisimas.

Gracias a Paco Haghenbeck por su silenciosa pero significativa contribución.

Gracias a René Franco por su generosa donación y a Humberto Ramos (quien se hara cargo de darle el intercambio).

Gracias a todos los que compraron pliego, los que compraron playeras, los que compraron pulseras, los que compraron folders, los que no compraron nada pero donaron dinero, los que no donaron dinero ni compraron pero le hicieron promoción al evento, a los que estuvieron con nosotros en pensamiento y deseos.

Gracias a todos. GRACIAS.

Se junto suficiente dinero como para darnos un respirito.
Ese dinero será utilizado para :
1. Pagar los honorarios medicos de la primera hospitalización ($17.000)
2. Análisis de sangre 2 veces a la semana mientras Bachan esté en casa ($2,500 cada uno)
3. Estudio de compatibilidad de médula que se hara la hermana de Bachan en agosto ($9.000)
4. Honorarios Médicos de la seguna hospitalización (no sabemos todavia cuanto será)
5. Bolsas de sangre y plaquetas de esta semana (4 de julio a la fecha) de hospitalización ($1,650 cada una, $13,600)

Como veran por la pura sangre, necesitamos mucho mucho dnero (pues nada de lo que mencione es cubiero por el seguro), pero aunque nos falte, estoy profundamente agradecida y conmovida con el hermoso resultado del 30 de junio. Por ahi Oscar González Loyo se quedo con la idea de que teniamos una meta financiera y que con eso nos conformabamos. La cosa no es así. Yo tengo que seguir vendiendo para salir adelante, pero el dinero que se junto fue un gran aliviane y una meta emopcional completamente satisfecha!. Todos se han portado de una pieza y Bachan esta profundamente conmovido y hasta sorprendido pues no se sabia tan querido y apreciado.

Esta semana tuve que llevar a Bachan al hospital en la madrugada, pues le subio la fiebre. Pero ya esta controlada, esta mucho mejor y ya tiene de nuevo leucocitos (globulos blancos sanos que son los que combaten las infecciones). Esta tranquilo y tratando de seguir trabajando. El próximo viernes entra a quimio otra vez.

Yo seguire vendiendo cosas. Por favor esten al pendiente. Sacare un blog nuevo dedicado especial a la vendimia y los reportes, tanto de bachan como de lo que se hace con el dinero. Se que no puedo pedirles mas, pero si le siguen haciendo promocion al nuevo blog, me ayudarian muchisimo. Pronto lo anunciare aqui.
Un abrazo a todos y nuevamente UN MILLON DE GRACIAS.

Madrid

Thursday, July 5th, 2007

No es fea. Al contrario. Mi abuelo decía que era una ciudad que amabas apenas ponías un pie en ella. He venido varias veces, pero sigue sin conquistarme.

Entre otras cosas, porque tiene muy pocas redes inalámbricas gratuitas

Poco a poco, los invitados de la Semana Negra nos vamos congregando en el CHamartín, para partir mañana en el llamado Tren Negro hacia Gijón. La SN cumple 20 años, y echan la casa por la ventana.

Pero ahora quiero reposar el jet lag. Mañana referiré las peripecias del primer día.

Saludos…

Telegrama puntual

Wednesday, July 4th, 2007

Lo confieso con vergüenza, soy muy maleducado en cuestiones de netiqueta. No suelo contestar memes, no he puesto una buena lista de links en el blogroll, a veces no contesto personalmente cada comentario dejado aquí, en fin, soy un patán de siete leguas.

Intentado arreglaro un poco, contesto dos memes enviados por dos amigas. No los re envío porque francamente soy un tipo muy aburrido. Sorry.

Meme del desconocimiento

Enviado por Rioux, aquí van 5 cosas que nadie conoce de mí:

1) Estuve enamorado de la mamá de un amiguito de la primaria muchos años. Hablaba a su casa sólo para oir su voz y luego colgar hasta bien entrada la prepa. La señora se mudó y nunca volví a saber de ellos. Años después supe que cambiaron de casa, entre otras cosas, por ciertas llamadas anónimas.

2) Mi color favorito es el rosa. Por la Pantera, no por otra cosa.

3) Fui misionero. No diré más.

4) Nunca acabé de leer la serie de Fundación. Asimov me aburre enormemente.

5) Soy lector de poesía de clóset.