Inicio Registro

El blues de Marky Ramone

<>
marky.jpg

Soy ateo desde los 12 años.

Pero si alguna vez tuve una religión, esta se llamó punk rock, de la cual sin duda unos de sus mayores profetas son los Ramones.

Debo dedicar un post completo a esta banda de Queens. Por ahora, quiero hablar de la presentación d Marky Ramone, el último sobreviviente de la banda, durante la Semana Negra.

Como se habrá visto, la SN es inabarcable por una sola persona. Como si el nutrido programa de actividades literarias no fuera suficiente, por las noches se remata cada jornada con un concierto. Es posible imaginar la emoción que me dio ver que una de las noches tocaba el ex baterista de los Ramones.

Gracias a mi abyecto influyentismo, fue posible colarme al backstage acompañado de mi compañero de cuarto, el novelista colombiano Antonio García �ngel (una gran persona).

Me daba mucha emoción el toquín. Como todos los conciertos de los Ramones, la noche abrió con el tema de El bueno, el malo y el feo, de Ennio Morricone, antes de que Marky y su banda se treparan al escenario.

<>Saludó a un público efusivo mientras la banda tomaba su lugar, el cantante misteriosa, acaso mañosamente parecido al difunto Joey Ramone (flaco y larguirucho).

Al grito de onetwothreefour comenzaron a machacar “Blitzkrieg Bop”.

Ahí la magia se convirtió en nostalgia.

Cualquiera, está visto, puede tocar las canciones de los Ramones. “No pasan de tres pisadas”, dijo Juanito Hernández Luna, que también estuvo atrás del escenario. Sólo basta conseguir un sujeto esmirriau, de voz aguardentosa para que imite el cantar de Joey. Un buen guitarrista de bar para calcar la guitarra rasposa de Johnny.

Pero aunque Marky le pega durísimo a los tambores, no dejó nunca de ser una muy jodida banda de covers. De las que evito ver en los bares. De las que se cuelgan de la fama y canciones de otros para ganarse el pan.

Ello no evitó al tal Marky, cuyo verdadero nombre es Mark Bell, tener desplantes de gran estrella. Exigió a los organizadores agua embotellada de conocida marca europea, so pena de no cantar, y varias toallas que debían de ser blancas.

Durante la rueda de prensa el tipo dijo no beber ni fumar (lo corrieron de los Ramones por pipa, go figure) y se rumora que la larga cabellera negra es una peluca debajo de la cual tiene el cabello completamente blanco.

Los éxitos de la banda desfilaron uno tras otro. Desde “Pinhead” a “Beat on the Brat”, durante 50 minutos la banda entregó a los fans lo que querían escuchar. Se levantaron y tras unos minutos de apáticos aplausos volvieron al escanario. Cerraron su tocada con “What a Wonderful Life”, original de Louis Armstrong y versionada por Joey Ramone poco antes de morir, qué ironía, de cáncer.

Pese a saberme todas las rolas, no pude dejar de sentirme un poco estafado, un poco víctima de un has been. Ello no evitó que al final le pidiera un autógrafo. Firmó mi disco trepado en un auto que lo sacó, junto con su manager y su esposa del recinto de la Semana Negra.

Mientras me lo devolvía con desdén, no pude evitar pensar que era una pena. Menos mal que otros ídolos míos, como Peter Straub, Lucius Shepard y Samuel Delany son mucho más sencillos.

Al menos con ellos se puede hablar.

Más Semana Negra, después de estos anuncios…

8 Responses to “El blues de Marky Ramone”

  1. Pablo García Says:

    ¿Viste a los Ramones en el Juan de la Barrera? Por favor, narra eso.

  2. rogelio garza Says:

    qué honguito, bef?

    pues sí, es penoso que el tal marky vaya por la vida explotando el rock de sus compas muertos a falta de algo mejor que hacer. por acá hizo lo mismo hace un par de años y fue decepcionante no escucharle una sola rola original. a leguas se nota su protagonismo y su aferradez a seguir siendo un rockstar y el “último Ramone alive”, lo cual es totalmente falso, porque aún vive Tommy, el auténtico bataco ramonudo y cerebro del grupo en sus primeros años quien, por cierto, compuso Blietzkrieg bop.
    sin embargo, tampoco creo que se tan fácil fusilarse a los Ramones aunque a simple oído lo parezca.
    en fin, te mando un abraxxxo y date un rol por zig-zagueando.blogspot.com

  3. Paul Medrano Says:

    Vaya, qué mal pedo que el último Ramone en realidad sea un Anti-Ramone. Cuando leí el título del post se me alborotó el corazón al saber que estuvo en un toquín del Marky, más al terminar de leer, la emoción se fue en un gargajo (porque tengo gripe) al saber toda la faramalla de rockstar que rodea al tipo. Ni hablar, de que los hay, los hay

  4. Alejandro Caveda Says:

    Vaya, parece que soy el segundo en dejarte un comentario… Pues nada, compañero, me alegro de que lo estés pasando bien aquí en la Semana, por mi parte ha sido un placer volverte a ver y compartir charla contigo y ese gringo genial que es Delany. Enhorabuena por el blog y nos seguimos viendo por Gijón.

  5. Erik Proaño (Frik) Says:

    ¡Ah, méndigos rock-stars! que con su pan se lo coman… y que alegría enterarse hoy por el periódico que el compa Juan Hernández Luna se sacó también su premiesote, como usted mismo mi Bef, allá en la SN tan generosa y chida con los connacionales… ¡Felicidades!

  6. frostbyte Says:

    si, a veces es deprimente lo que pasa con los grupos y mas aún con los individuos, asi como me pasó al final de la decada pasada con Axl, y en esta con metallica, no digo que dejen de ser buenos, no pierden su talento pero… ya no es lo mismo, no es lo mismo que aquel 93 en el palacio, y lo peor no es lo mismo que aquel 30 de abril del 99, a pesar de que los ramones no me tocaron del todo, bien recuerdo sus canciones, y si definitivamente es muy triste

  7. Dr. Min Kooh Says:

    Un saludo al BEF, que se olvida del Dr. Min.
    Los Ramones….ni pedo, te gusten o nel, son…

  8. Cin Says:

    Yo estuve en un concierto en el que iba a tocar este señor… ¡y casi me matan! Porque en el último minuto decidió que no quería salir… y no salió. Un montón de raza que tenía horas esperándolo se puso loquísima. Pero alcancé a salir corriendo antes de que tumbaran el Roxy o me estrellaran una cerveza en la cabeza. Así que no te puedo decir muchas cosas buenas a sus espaldas.

Leave a Reply