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Sobre el escribir (2)

De nuevo gracias a todos los que escribieron felicitando a este monero. Un saludo a todos. Por el momento no puedo subir al blog la historieta, pero espero que apenas se falle el concurso pueda hacerlo o poner el link correspondiente.

Les recuerdo a los amigos y amigas de este blog de la presentación de los libros de cómics de Patricio Betteo y Tony Sandoval este próximo sábado 1, es decir mañana, en la Feria de Minería, en la antigua capilla del Palacio a las 18:00 horas . Los detalles fueron puestos en este mismo blog, un par de entradas abajo.

Al día siguiente, a las 16:00 en el mismo recinto, Bachan presenta el segundo tomo del Bulbo, en el salón de actos de la Feria, donde también compartiré mesa con mi compadre querido. Detalles en el blog de Gantus. Y dos horas después, al filo de las 18:00, Paco Haghenbeck presenta su novela Solamente una vez, biografía novelada de Agustín Lara, en el Auditorio Bernardo Quintana de la misma Feria. Allá nos vemos.

En fin, hechos los anuncios, regreso al tema que nos ocupaba. El escribir.

Decía en el penúltimo post que hay tantos métodos de escritura como autores. O casi. Por increíble que parezca, la parte más difícil de ser un escritor profesional es precisamente escribir. Qué paradoja, ¿no?

Gabriel Zaid, brillante como siempre, dijo una vez que en México se podía hacer vida literaria sin escribir una sola línea. Nada más cierto. He conocido decenas de presuntos escritores que se aparecen por las presentaciones de libros, acuden a los cocteles literarios y asisten a talleres (o a la propia escuela de la SOGEM) que simplemente… no escriben.

Eso sí, son los más feroces críticos de quienes sí lo hacen, avientan los comentarios más agudos y suelen hacer gala de refinado sarcasmo cada que se refieren al trabajo de algún colega, especialmente si éste es exitoso comercialmente.

No me detendré en esta gente despreciable. Sólo diré que estoy convencido de que lo único que te da cierta autoridad para hablar de cualquier oficio es ejercerlo. De otro modo, así seas un erudito, tus comentarios no pasarán de ser los de un villamelón o, en el mejor de os casos, los de un diletante. (Esto es aún más común –y patético– en el mundo de los cómics, pero hoy nos estamos ocupando de los libros).

Escribir. Uf. Qué difícil verbo de conjugar en la primera persona.

Ya he dicho que soy enemigo de los métodos y recetas. Sin embargo, siempre recomiendo el libro de Stephen King, On Writing, traducido como Mientras escribo. Mitad esbozo autobiográfico, mitad tips para escribir, es una lectura deliciosa de un autor exitoso en el contexto de la gran industria editorial gringa. Más allá de que te gusten o no sus novelas, vale la pena leer lo que dice. El maldito conoce el oficio, y lo conoce muy bien.

Por otro lado, a través del site de Robert J. Sawyer di hace mucho tiempo con las cinco reglas de Robert Heinlein para escribir. Heinlein fue un prolífico escritor de ciencia ficción, autor entre otras novelas de Tropas del espacio, llevada al cine con irregular resultado por Paul Verhoeven (chale, estuve a punto de escribir que no sabías quién fue Heinlein estabas leyendo el blog equivocado, pero me contuve).

La versión completa del texto, en inglés, esta aquí. A continuación ofrezco un resumen de mi cosecha:

Regla # 1: Debes ponerte a escribir

Por tonto que suene, ésta es la parte más difícil. La mayoría de aspirantes a escritores no están dispuestos a quedarse en casa a aporrear el teclado en lugar de irse de antro o ver la tele. Puedes tomar todos los cursos y talleres del mundo, que si no te pones a ello, las historias no se escribirán solas. ¿Que no tienes tiempo? Hazte de él. Sacrifica un poco de tu tiempo de esparcimiento.  Sawyer dice que de 100 presuntos escritores, 50 jamás escribirán nada.
Regla # 2: Termina lo que empieces

Principio fundamental de disciplina. Puede que al inicio sientas que tu historia es débil y te veas tentado a tirarla a la basura, pero ten la fuerza para terminarla. Cuando tengas una historia completa, te sorprenderá ver lo fácil que es hacer correcciones, tú mismo podrás ver qué sirve y qué no. Pero sólo hasta entonces. Sawyer recomienda no llevar fragmentos de novela a talleres, pues dice que es imposible tener una idea del todo con un solo capítulo. Y añade, de los 50 aspirantes que quedaban, 25 no terminarán nunca nada. Aquí acoto: las fechas de cierre de los concursos ayudan a que te obligues a concluir tus proyectos.

Regla # 3: Evita la rescritura, como no sea con fines editoriales

Es decir, no corrijas y corrijas indefinidamente, como no sea con una dirección concreta (que en este caso, sería un editor en el contexto anglosajón). Sawyer clarifica: aprende cuándo abandonar tu texto, no te claves. De otro modo, puede pasarte una eternidad arreglándolo y apretándole tuercas. No trabajes de más, porque nunca quedará perfecto.  De veinticinco escritores que quedaban, doce se perderán en el embellecimiento de su novela (”es que no está lista”) y no terminarán nunca. Doce libran esta fase y uno, dice Sawyer, es cortado a la mitad y busca desesperado sus piernas (duh!).

Regla #4: Debes meter tu historia al mercado

Es decir, debes mandarla a dictaminar. O a concursar. La tienes que enviar a la guerra. Esta es la parte más difícil para el autor principiante. Ahí, añado yo para contextualizar en México, es donde está la utilidad de los concursos. No sólo te obligan a acabar, sino que en caso de ganar te permitirán tener acceso a la publicación. Nunca serás un autor profesional mientras permanezcas inédito y no cobres por lo que escribas. De los doce autores, seis tiran la toalla o nunca se animan a entrarle.
Regla #5: Mantenla circulando hasta que se publique

Si te rechazan en una editorial o no figuraste en un concurso, busca el que sigue. Y el que sigue. No es fácil, pero valdrá la pena el esfuerzo. Conozco mucha gente muy talentosa que se ha desesperado con el primer rechazo y, siendo buenos narradores, abandonaron la carrera prematuramente. Si sirve de consuelo, sólo puedo decir que no es fácil ni rápido. Pero si el trabajo es bueno, encontrará su lugar. Sawyer recomienda mandarla a otra editorial el mismo día que te digan que fue rechazada. Desde luego, en el circuito editorial mexicano el proceso es muy lento, por lo que recomiendo que te armes de paciencia. Mi primera novela, Gel azul, tardó nueve años en publicarse, pero me devolvió un premio Ignotus.

Regla # 6: Ponte a trabajar en un proyecto nuevo

Esta última es añadidura de Robert J. Sawyer.  Inicia de inmediato tu siguiente novela-cuento-cómic-guión o lo que sea. Eso no sólo te mantendrá ocupado, sino que te permitirá flexionar el músculo creativo. Todos los escritores experimentamos una extraña sequía después de terminar un proyecto nuevo. No importa, haz una pieza más pequeña, pero no dejes de escribir.

Uf. Pues esas 6 reglas me han sido de gran utilidad, por eso se las comparto. Desde ya debo aclarar que una habilidad es el escribir y otra muy diferente es el publicar. Abundaré sobre ello en el siguiente post, el último de esta serie antes de clavarnos en otros temas. Por lo pronto, un saludo y ojalá nos veamos en Minería durante el fin de semana.

11 Responses to “Sobre el escribir (2)”

  1. Mario Says:

    Estoy de acuerdo contigo (en los que no escriben pero bien que critican). Además, estas reglas son para seguirlas de verdad.

  2. pbetteo Says:

    Me han encantado estos posts.
    El diminuto escritor que tengo dentro te lo agradece.
    Disfruto recibir consejos de alquien que, no sólo utiliza sabias palabras ajenas, sino que usa su propia experiencia como Sello de Calidad.
    Entre ambas cosas, el mundo será tuyo, Bern.

    Salú por eso y gracias por compartir.

    PD1:Hasta me dieron ganas de escribir un “Sobre el dibujar”…
    PD2: Esteban Rey, igual que para tí, me infunde un gigante respeto. Agrega otro miembro al club.

  3. Alcibar Says:

    Si te refieres específicamente al críitica estoy parcialmente de acuerdo. Pero por otro lado yo como lector tengo derecho a opinar sea o no escritor, sea o no “diletante”, asi como puedo decir que x película es mala o es una obra maestra (el haber visto miles de ellas creo que me da derechoa a opinar) del mismo modo lo aplicamos a los libros (aunque en este caso no he leido miles de ellos).

    ¡Saludos Azulosos carnalito!

  4. el hombre de papel Says:

    Sabios eran los romanos en tener una palabra para escribir de suyo, y otra diferente para escribir literatura. :)

  5. Zanker Says:

    ¡Magnífico post!

  6. Yorch Says:

    Tengo mucho sueño, no por tu post, sino porque mi vida ahora es así, pero felicidades por todo lo que has compartido en estos últimos posts.

    Un abrazo

  7. alfredo gabriel Says:

    Me gustaría hacerte una pequeña entrevista para Fondo Negro (suplemento cultural de La Prensa, de La Paz, Bolivia), en donde colaboro, ¿seria posible?
    Idealmente, la entrevista sería por e-mail pues no radico en la Cd. de México.

    Mientras tanto, una felicitación por los consejos. Me parecen muy válidos y pertinentes.

    Saludos.

  8. Santiago Says:

    Un update sobre mi calidad de “escritor” Bef…

    * La Magazine of Fantasy & Science Fiction me rechazaron un cuento hace como mes y medio… esta semana mandé el cuento de la Muerte (espero te acuerdes de él!).

    * Hice solicitud al taller de Clarion (crucen los dedos muchachos!)… este sería un sueño convertido en realidad.

    * Estoy tomando una clase de Creative Writing, que es mi favorita este semestre.

    Un abrazo, y sigue compartiendo este tipo de posts que, como te habrás dado cuenta, inspiran a la gente y nos hace meditar…

  9. ira Says:

    El post es magnífico, como dicen todos, excepto por estas afirmaciones, que supongo tendrán, en algún lugar de tu corazoncito, sus matices:

    “Sólo diré que estoy convencido de que lo único que te da cierta autoridad para hablar de cualquier oficio es ejercerlo”.

    Es decir que si hablo de música tengo que saber tocar un instrumento o que si hablo de toros, ¿me tengo que meter al ruedo?

    Don’t think so.

    Cualquiera puede opinar sobre lo que tú haces Bef, así como tú y el gran Zaid opinan de lo que ellos (no) hacen. (Digo el gran Zaid sin el más mínimo dejo de ironía. Si pudiera me casaba con Gabriel Zaid)

    Por otro lado, ¿no era esa la idea? ¿Que algunas personas que NO se dedican al oficio, lo disfruten, lo discutan, lo pongan bajo la lupa?

    O sea que si no eres escritor o dices que eres pero no escribes (despreciable rata) cállate la boca y de preferencia compra mis libros.

    Ok.

    Y esta es la otra afirmación que me parece muy ligera:

    “He conocido decenas de presuntos escritores que se aparecen por las presentaciones de libros, acuden a los cocteles literarios y asisten a talleres (o a la propia escuela de la SOGEM) que simplemente… no escriben.

    ¿Para quién escribimos entonces? ¿Queremos que a las presentaciones de libros vayan puros escritores? ¿Será oportuno que en una escuela de escritores vaya gente que YA escribe, que YA cuenta con el oficio?

    ¿Tons pa que chingados van?

    ¿No será que la gente que acude a Sogem y a Casa Lamm y a tantas otras, nomás no sabe por dónde empezar y al final, al menos un porcentaje nimio de esa gente, algún día contará con las herramientas para realizar el carísimo sueño de escribir?

    El comentario es en paz, Bef. Creo que somos cuates por que hay lugar para opiniones distintas.

    Te mando beso.

  10. Nome Digas Says:

    Con permiso. Para que el asunto quede completo (y para los ingenuos) antes de poner el texto a circular haz un registro de la propiedad intelectual.

    Un saludo

  11. camila Says:

    Hace poco con el relajo que se armó con los enemigos de karmatrón, me llamó la atención como algunos dibujantes creen que efectivamente se necesita permiso para opinar. Que tiene uno que dibujar y “dedicarse a eso” para dar una opinión. (se imaginan tener que ir a la Secretaría de Gobernación, a sacar “su permiso para opinar”?)
    No estoy muy de acuerdo. Quizá la opinión de alguien externo a nuestra profesión tiene menos peso, si. Pero de eso a que sean personas despreciables creo hay un gran trecho.

    Si llega alguien a decirme que un trabajo caligrafico específico es una porquería, para empezar no lo tomo a mal, (al final del dia muy su opinión, ¿no?), en segundo lugar averiguo de que obra esta hablando. Quzá si fue un vil boceto, quizá si lo hice al aventón o quizá el guey tenga mal la vista o le caigo gorda por tener los ojos verdes. Son tantas las variables, que es un gasto de energia un tanto infructuoso el tomarlo a pecho.
    Si el que comenta es un diseñador o alguien que tiene entrenamiento grafico, pelo mas la oreja, pero tampoco voy a trabajar nada mas para los “caligrafos” que si conocen el tema, porque literalmente, me muero de hambre (somos como 6, además un calígrafo JAMAS me va a comprar o será mi cliente).
    Todos podemos opinar. Que tengamos razón o no, esa es otra historia. Yo siempre preferiré ganarme el gusto del público general no especializado, sin oficio de caligrafo, porque me parece una más genuina forma de halago y de tener clientes.
    Ahi esta. Mi opinión sin ser escritora :) ah! pero como me colgue.

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