
6) Snow Crash, Neal Stephenson, 1992. Para muchos, la novela que sepultó al cyberpunk. En sus páginas, llenas del humor y desparpajo que quizá le falten a sus predecesores generacionales como Gibson y anexas, Stephenson plantea un mundo gobernado por corporaciones y franquicias donde la internet ha sido remplazada por el Metaverso, entorno virtual bastante parecido al Second Life actual. Hiro Protagonist, hacker y repartidor de pizzas, descubre junto con Y.T., una mensajera que se transporta en una patineta motorizada, que hay un nuevo virus en la red, el devastador Snow Crash del título.
Y esa es una groserísima reducción de su delirante historia. Con cada párrafo atiborrado de ideas, la narrativa está escrita en un estilo vertiginoso que lo mismo abarca criptología que mitología sumeria. Situada en un punto indeterminado de inicios del siglo XXI (¡ja!), fue la primera novela que se atrevió a ir más allá de los clichés planteados por los primeros cyberpunks. Una joya heroicamente traducida al español por Juanma Barranquero para Gigamesh.

7) Random Acts of Senseless Violence, Jack Womack, 1994. El derrumbe de la sociedad norteamericana es presenciado por Lola, una niña adolescente que registra acuciosamente el proceso en su diario. Hija de una familia acomodada de Nueva York, Lola da cuenta de la degradación que sigue al colapso económico en un futuro cercano. La violencia comienza a surgir al tiempo que su familia se desintegra. Poco a poco, la propia Lola va entrando en la dinámica de violencia, convirtiéndose en una sobreviviente a costa de lo que sea. Ballardiana de hueso colorado (sus personajes siguen procesos similares), se trata de una novela y un autor que merecen más lectores. Para que se den una idea, Pattern Recognition, la penúltima novela de William Gibson está dedicada a él. Desgraciadamente no está traducida al español.

8 ) The Chronoliths, Robert Charles Wilson, 2001. Autor canadiense que poco a poco va ganando reconocimiento (fue merecedor del Hugo en 2005). Enfocado en la llamada ficción social, y sin brindar complicadas explicaciones técnicas al estilo de Robert Heinlein, por ejemplo, el autor muestra un temprano siglo XXI cuya tranquilidad es interrumpida por la aparición de los cronolitos, grandes torres de un material indestructible que surgen de la nada, arrasando todo a su alrededor en un extraño esquema terrorista (es de hacer notar que la novela se publicó antes del 9/11). Con la misteriosa inscripción en chino de la palabra Kuin como único mensaje, los cronolitos parecen haber sido enviados desde veinte años en el futuro. ¿Suena extraño? Y eso es apenas el primer capítulo de esta exploración que Wilson, nacido en California pero emigrado a Toronto, hace en la sociedad norteamericana al lidiar contra este enemigo invisible. Disponible en español en La Factoría de Ideas.

9) Altered Carbon, Richard K. Morgan, 2002. Combinando elementos del cyberpunk con la novela policíaca hardboiled, Morgan sorprendió a propios y extraños con esta novela protagonizada por el mercenario Takeshi Kovacs, con la que Morgan inicia una serie de libros en la mejor tradición del género policíaco.
En el siglo XXVI, la teconología ha dado lo que ninguna religión oranizada pudo: la inmortalidad a través de la digitalización de la personalidad, lo que ha permitido a la humanidad extenderse por toda la galaxia en un delicado equilibrio político plagado de complots y conspiraciones. En ese entorno, Kovacs se verá envuelto en una intriga demencial, en un mundo donde la vida humana no vale absolutamente nada. Publicada en español por Minotauro.

10) Down and Out in the Magic Kingdom, Cory Doctorow, 2004. Doctorow, el enfant terrible canadiense de la ciencia ficción, relevo generacional del género al lado del inglés China Mièville, crea una de las distopías más extrañas que se hayan escrito recientemente. En un mundo donde la super abundancia ha resuelto la vida de los ciudadanos, éstos se ven condenados al más colosal de los aburrimientos, hasta que uno de ellos decide emprender una auténtica labor quijotesca: defender la casa encantada de Disneyworld de las fuerzas modernizadoras que pretenden renovar el juego. ¿Suena extraño? Sólo es el inicio.
Doctorow ha decidido liberar todos sus libros en formato electrónico, que se pueden bajar de su sitio, y por si fuera poco, hay una edición en español disponible para bajar en PDF de su editor en España, el granadino Grupo Ajec. También muy recomendable, su última novela, Little Brother.
Esta lista es apenas un bosquejo de lo que los autores activos están haciendo dentro del género. Deliberadamente dejé fuera a los autores formales que recientemente se han adentrado en las convenciones de la ciencia ficción (como Cormac McCarthy en The Road o Margaret Atwood con The Blind Assasin) así como a otros autores interesantes, entre los cuales se puede nombrar a Lucius Shepard, Kathe Koja, Joe R. Lansdale y Neil Gaiman, todos ellos brincadores de géneros que han sido traducidos al español.
Sobre los autores mexicanos que siguen entrándole sin miedo a este tipo de historias… bueno, creo que eso se merece su propio post…