Los Ludistas (2)

Kyle Baker, talentoso y distinguido ilustrador y comiquero ha señalado, no sin sorna, que los cómics son la única rama de los medios de comunicación que se siguen produciendo de la misma manera que se hacía en 1896, es decir, se trazan a lápiz y se entintan a pincel o plumilla con tinta china. Y lo que es peor es que los comiqueros están orgullosos de ello.
“En todas las ramas de la comunicación”, dice más o menos Baker (cito de memoria), “se busca estar al día, con lo último en tecnología. Menos en los cómics.”
Curioso, ¿no?

Baker ha sido uno de los pioneros de la digitalización del trabajo del monero. Igual que mi amigo Bachan, desde hace más de diez años dejaron de utilizar papel y lo cambiaron por las tabletas digitalizadoras Wacom. Dieron un ejemplo que otros tardamos en seguir.
Lo mejor de todo, me parece, es que nadie que vea un dibujo hecho por ellos nota que fue hecho digitalmente.
“¿No se vuelve muy frío un dibujo hecho en Wacom?” “Es que no hay nada como el contacto con el papel”, “Si trabajas así no tienes un original”, entre otras son las preguntas que surgen de inmediato.
La primera respuesta es NO, no hay frialdad alguna al trabajar en un entorno digital. Todas la imágenes que acompañan este post las hice digitalmente. Me gusta pensar que no se ven frías.
Dos, el contacto con el papel no se pierde nunca: todo ilustrador profesional que de respete carga para todos lados una bitácora en la que boceta todo el tiempo, los famosos sketchboks.
A pesar de trabajar en medios digitales, el buen ilustrador tiene un estrecho contacto con el material tradicional todo el tiempo. Sólo sabiendo manejar un pincel de verdad, por ejemplo, lo puedes trabajar en su versión digital.
Y sobre la última pregunta, sobre la existencia del original, veamos un ejemplo de la vida real:

Un artista recibe la comisión de hacer un cómic de 48 páginas. En el método tradicional, el trazador hacía su chamba, que le enviaba por mensajería al letrista que rotulaba todos los diálogos para después mandársela al entintador quien hacía lo propio sólo para que entonces se hiciera llegar al colorista quien indicaba las separaciones de color en una página de papel albanene que se montaba sobre cada original. Y entonces los 48 originales se mandaban a fotomecánica para imprimir.
OK; no seamos tan radicales, supongamos que un comiquero hace toda la chamba de trazar y entintar, que tiene contratado un letrista en su estudio y que lo único que no hace es el color. El tipo manda sus 48 páginas listas por mensajería a su editor, en otra ciudad. El paquete llega al día siguiente.
El editor lo ve y decide hacer varias correcciones. A la mañana siguiente lo vuelve a enviar y llega dos días después. El dibujante lo ve, maldice a todos los ancestros del editor y utilizando corrector líquido o papel autoadherible hace todas las correcciones.
Al día siguiente lo manda por mensajería y los originales están de vuelta un día después. Seis días y tres rondas de mensajería después, la corrección está hecha.
¿Qué pasa en el método digital?
El autor traza y entinta un archivo digital por cada página. Coloca todos los díalogos en otro programa (sólo tiene que dar copy y paste del guión que le llegó por e-mail). Entonces, él mismo colorea sus páginas y manda a su editor una carpeta con las 48 páginas a través de un FTP (o manda un CD por mensajería). El editor lo recibe y le escribe para pedirle que le cambie el encuadre a la tercera viñeta de la página 17. El artista recibe el mail, abre el archivo, cambia ahí mismo lo solicitado y como sólo es una página, se la manda por mail a su editor. La corrección está hecha en unas horas, con una sola ronda de mensajería que bien se pueden ahorrar.

“¿Y el original?”, preguntan algunos ludistas al fondo de la sala, con tono irritado.
“El original”, contesta Tanino Liberatore, dibujante italiano de cómics, “es cada una de las impresiones.”
¿Suena mejor? Lo es. Por ello no entiendo la cerrazón de muchos colegas a aferrarse a trabajar a la antigua. En algunos casos, esta cerrazón ha llegado al ludistismo y la descalificación.
Curiosamente, el color en los cómics se ha digitalizado casi a un 100%. Incluso los más aferrados a los métodos tradicionales utilizan el ubicuo Photoshop para colorear su trabajo.
(Dato de trivia: ¿Cómo distinguir el color digital de un profesional del de un vulgar aficionado? Por la paleta de colores, pues los segundos normalmente usan la que trae el programa de cajón, hecha de colores primarios y estridentes, en vez de hacer su propia paleta.)
Pero el gran cambio que vive ahora este tan vilipendiado medio, no es en la elaboración de los originales (bien por el que tuvo la visión de subirse a este tren, los que no…), el nuevo gran cambio viene en la distribución y socialización de la obra.
Pero de eso hablaré en el siguiente post…
PD: Como escritor de ciencia ficción (publicado y premiado, que conste) mantengo una posición irreconciliable entre ver con desconfianza las nuevas tecnologías y/o abrazarlas. Lo cierto es que el que se quede al margen de este gran cambio se quedará también fuera del mercado. Triste pero llana realidad. Ah, en fin.

Julio 18th, 2008 at 1:58 pm
Para nada son fríos tus trazos… Te he visto trabajar un poco en tu wacom y lo que se aprecia en pantalla no lo podría diferenciar de algo hecho en papel con el mismo estilo…
Creo que los que extrañamos más los originales somos los fans, por que siempre es chido poder adquirir una pieza de los artistas que te gustan… Por el lado del dbujante creo que es bueno adaptar cuando menos un poco de tecnología a tu trabajo para hacerlo más productivo; me he dado cuenta que una vez que se acostumbran su estilo se vé igual en papel o en pantalla…
Saludos!!!
Julio 18th, 2008 at 2:14 pm
Yo no soy artista ni nada de eso, solo un humilde lector, pero considero que lo que a veces asusta con los dibujos realizados de la manera que señalas es el color informatizado que le dicen. Ya que suele suceder que queda muy chillante o muy “falso”, no sé cómo explicarlo.
Por otro lado sí considero que es bueno adaptarse a nuevas tecnologías que en realidad no son una lastre sino una herramienta (como bien ejemplificas) para mejorar tu trabajo.
Saludos desde Tepic, Nayarit
Julio 18th, 2008 at 2:54 pm
Cuanta razón hay en tu comentario, “bien por el que tuvo la visión de subirse a este tren, los que no…” la tecnología avanza a pasos agigantadaos en casi todas las areas, el que no se actualiza pronto queda fuera de toda jugada, solo la generación de energía eléctrica se sigue haciendo igual desde hace mas de 100 años, ojo me refiero al circuito magnetico, no a la parte mecánica que si ha cambiado mucho.
Julio 18th, 2008 at 5:54 pm
Este tema ha llegado a darme hueva a fuerza de puras discusiones estériles. Como no soy un ilustrador totalmente digitalizado, hasta me siento mal de defender la digitalización (como o hago). Sin embargo si diré algunas cosillas.
Primero. Para los que trabajan en esto, no es ningún secreto ni para los que tengan sentido común pero conviene aclarar que trabajar en computadora es práctico pero no necesariamente más facil, es decir, se requiere talento, esfuerzo y oficio para lograr buenos resultados. Los ilustradores digitales (o semi-digitales, servidor) NO hacen trampa. El software NO resuelve el problema creativo, sólo sistematiza y pone las herramientas en las manos del usuario.
Estracto de una conversación:
Alguien: ¡Ah! así que trabajas haciendo dibujos ¿no?
Yo: Sí, más o menos.
Alguien: ¡Ah! PERO los haces en la computadora ¿no? (con tono reprobatorio, como si hubiera sacado acordeón en un examen)
Segundo. No es sólo que se necesite saber usar el pincel para ocupar su versión digital. Sino que, también, viceversa. Muchas cosas se aprenden sobre técnica, color, métodos de reproducción, etc, usando la computadora. Cosas que después se pueden aplicar a medios tradicionales y, ultimadamente, SIEMPRE es mejor saber más sobre la propia profesión.
Tercero. Amigos puristas. Nada les va a pasar si intentan ampliar horizontes. No se les va a olvidar nada ni van a traicionar nada. Pueden elegir (como Dave McKean o Ashley Wood ) el camino mixto o pueden hacer un trabajo 100% digital. Como sea, siempre es bueno tener la opción si así se requiere y decidir con conocimiento de causa, no por prejuicio.
Cuarto. Argumento comercialoide y mercantilista (pero muy prático). Queridos, las formas de trabajar han cambiado y hay nuevos soportes donde los ilustradores pueden trabajar, soportes que se inventaron a partir de la revolución digital. Para ocupar estos espacios es, muchas veces, indispensable tener conocimiento de los métodos digitales. Ahora ¿Hay que dejar pasar esos trabajos(y dinerito) por razones románticas e inoperantes? Se me ocurre que el horno no está para bollos.
¡Saludos Bef!
Julio 18th, 2008 at 6:01 pm
Por cierto, no sé si conozcas mi Blog, pero te lo receto pa cuando tengas tiempo/ganas http://www.el-monociclo.blogspot.com/
¡Abur!
Julio 18th, 2008 at 7:05 pm
Abracémoslas! Son nuestras amigas!
Abrazo tecnófilos para una época fascinante–
PB
Julio 19th, 2008 at 1:56 am
yo creo que la idea de un original no se pierde, sigue existiendo el primer dibujo del que se hacen las reproducciones, el origen. es digital, virtual, pero sigue siendo el original… necesito una tableta digital… T-T…
Julio 19th, 2008 at 3:47 am
No voy a negar que me sentiría raro si un dia sacara una wacom para ponerme a hacer “monitos” a media clase, como suelo hacerlo con mis fieles lápiz, pluma, plumón o estilógrafo… no puedo negar que es obscenamente delicoso el deslizar el grafito, tinta, aceite por una hoja de papel o cualquier otro sustrato (en algunos casos, inclusive la inocente paleta de la silla donde me encuentro postrado). Por otro lado, no puedo negar el placer que me producen los resultados de un dibujo coloreado y post producido en photoshop/painter porque, tristemente, no tengo las habilidades para producir un resultado similar en los medios tradicionales (aparte de que me llevaria un tiempo y esfuerzo considerablemente mayor)
Me uno a la opinion de que cada quien debe resolver sus habilidades de la manera que mejor le acomode; como en todo, es dificil señalar a aquel que tenga LA verdad (si es que esto es posible) pero tambien hay que tener el profundo sentido de autoevaluación para poder darte cuenta que el ser humano pudo haber empezado a expresarse gráficamente con carbón sobre una piedra… pero en pleno siglo XXI seria como estar frente a aquel gigantesco monolito y comenzar a gritar y patalear.
Un abrazo BEF
Julio 19th, 2008 at 10:14 pm
Lo importante son las ideas, más que el soporte. Amo los medios digitales. Amo los medios tradicionales. Lo “frío” o lo “caliente” dependen del autor. Como Adriano, soy uno más de los ilustradores “semi-digitalizados”.
Lo que sí me ha pasado es que hace unos 10 años, al ir a visitar a un cliente a enseñar portafolio, se asombraban si uno llevaba impresiones a 600 dpi o una laptop con el portafolio en CD-ROM. Lo consideraban de última, por que nadie tenía ese tipo de impresiones, más que los “pro”, y las laptops eran escasas y caras. Recuerdo haberle pedido su laptop a una amiga para ir a una cita con un cliente pedorro, y la estratagema dio resultado.
Actualmente, cuando en la papelería de la esquina venden impresiones de 3200 dpi y todo mundo tiene acceso a internet para ver tu portafolio, el efecto de enseñar un sketchbook a la antigüita es mayúsculo. Más de una buena chamba me ha salido de mostrar mi bitácora grasosa, descosida y con gotas de café, porque el cliente todavía lo ve como algo “real”; y en estos días virtuales, lo real se ha vuelto un lujo (o una rareza). Curioso como da vueltas la vida.
Saludos, gran post, Bef.
Julio 21st, 2008 at 6:18 pm
qué onda Bef! Siempre te leo pero nunca había comentado, hasta esta vez que mi parte ñoña, oscura e izquierdosa me obliga a precisar que el movimiento ludista al que se hace mención en ambos posts (aunque un poco más en el anterior) debe juzgarse también en su contexto histórico y social. Fue un movimiento en su mayoría de obreros, porque aunque creo firmemente que la tecnología es maravillosa y ha incrementado considerablemente nuestra calidad y opciones de vida, también creo que debe evaluarse su impacto socioeconómico y el hecho de que, hoy por hoy, la brecha tecnológica entra países, regiones y personas crece desmesuradamente. Estará usté de acuerdo conmigo en que muchos oficios y profesiones con la introducción de tecnología se hacen también mucho más elitistas en términos económicos (ya se requerirá, además de la vocación y el talento, la lana para acceder al uso y conocimiento de las nuevas herramientas tecnológicas).
EN fin, todo este choro un tanto fuera de lugar, sólo para no dejar pasar el hecho de que la tecnología (independientemente de cuál sea su uso) no está excenta de un sistema que cada día se vuelve mas contradictorio e insostenible. Saludotes.
Julio 22nd, 2008 at 12:43 am
Es algo tan sencillo como darse cuenta que los tiempos cambian, o quedarse rezagado. Incluso aquellos que dicen hacer comic a la “antigüita”, escanean sus páginas en algún momento u otro, y en el caso de ser coloreados en un 99% que sea hecho de manera digital.
Entonces la pregunta es: ¿Quién me regala una Cintiq?
Julio 24th, 2008 at 7:31 pm
Pipiripau: Muchas gracias. Creo que ese mercado de cualquier manera era excesivamente elitista. Porque los que vale la pena comprar son carísimos (pienso en lo que debe valer un original de Robert Crumb, por ejemplo) y hay demasiada paja en oferta. En fin.
jmiguel: Es verdad, cuando se usan con torpeza, estas herramientas digitales (como cualquier otra) produce resultados espantosos. Lo puso muy claro mi profesor, Abelardo Rodríguez: “La computadora debe ser un lapizote”.
BFJ: Pero son poquísimas las tecnologías que no han cambiado en todo ese tiempo. Gracias por tu comentario.
Adriano: Ya conocía tu blog y me gusta mucho, me declaro fan de tu trabajo. Y justo ESE es mi punto, es sólo una herramienta más, Muchos saludos.
Pato: Y vaya también un abrazo hasta Morelia, para Adriana y para ti.
Thalía: Verás de qué manera optimizas tu trabajo cuando la tengas. Saludos.
Mungui: Gracias. Lo aprecio mucho viniendo de uno de mis mejores alumnos. Saludos.
Gabriel: Muchas gracias, me enorgullece que te haya gustado el post. Un saludo.
Nates: Lo sé. Pero no creo que mantenerte en el margen o fuera del sistema sea siquiera opcional.
Santiago: Por cierto, eres de los pioneros de los webcómics en nuestro país. Un saludo hasta San Francisco.