No future (1 de 2)
Sábado, Junio 7th, 200810 novelas anglosajonas de CF para sobrevivir el cambio de siglo
Como había contado hace poco, preparé este artículo a petición de Alejandra Espino, quien me contactó por mail para pedirme una lista de 10 novelas del género que valga la pena leer. Quise hacer una lista que iniciara con Orwell y Ballard pero que incluyera puros autores activos. Hela aquí, dedicada a mi amigo Alberto Chimal, con el que tanto he platicado sobre la ¿agonía del género? y quien escribió una entrada en su blog que inspiró directamente a ésta.
“It´s the end of the World as we know it… and I feel fine”, cantaba R.E.M. a mediados de los 90. Y aunque nunca fue mi banda favorita, debo reconocer que la rola era buena y viene a cuento con esta lista.
El futuro nos alcanzó. Rebasamos el mítico año 2000 y seguimos sin tener autos voladores ni hoteles de quince estrellas en la Luna. ¿Qué pasó, en qué momento nos cambiaron a Los Supersónicos por Futurama?
La frase “el futuro ya no es lo que solía ser” se volvió lugar entre los cienciaficcioneros de fin de siglo. Parecía que el optimismo tecnólatra de Isaac Asimov no tenía lugar en medio de un mundo cuyos referentes ideológicos se habían derrumbado apenas en 1989.
¿Qué lugar le queda a la ciencia ficción en este, el mundo del futuro que habitamos los nietos de quienes lo soñaron? Para tratar de ayudar a contestar esa pregunta, elaboro la siguiente lista. No pretende de modo alguna ser exhaustiva (ninguna lista de diez títulos puede serlo) ni englobar a los mejores títulos del género. Digamos que simplemente es una guía de lectura de novelas anglosajonas para un género que por momentos parece agonizar, en tiempos de la post post post modernidad.

1) 1984, George Orwell, 1949. Vigente como nunca. La gran distopía del siglo XX, a mi gusto muy superior a la sobrevalorada Un mundo feliz de Aldous Huxley. Orwell imaginó que de seguir las cosas como iban, Inglaterra acabaría convertida en una dictadura totalitaria, y si no lo hizo, en un pequeño porcentaje fue gracias a la publicación de esta novela. Pero el bombardeo mediático de información basura y la vigilancia de Gran Hermano (concepto convertido en mierda por los reality shows sin que jamás se haya mencionado a Orwell en ellos) están aquí y ahora. Inquietante y bellamente escrita por un veterano voluntario de la Guerra Civil española. Disponible en español en múltiples ediciones escolares.

2) Crash, J.G. Ballard, 1973. Hay quien ubica a Ballard junto con William Burroughs y Jean Genet como los únicos autores de literatura punk. Cierto o no, de los tres me quedo con don James Graham y de su extensa bibliografía, con esta inquietante novela sobre un grupo de personas que sólo pueden alcanzar el orgasmo a través de los choques de autos, convertidos éstos en singulares prótesis mecánicas. La versión cinematográfica de David Cronemberg es impecable, pero nada como leer al más retorcido de los novelistas ingleses vivos. En sus novelas asistimos a una espiral de degradación social que no acaba al cerrar el libro. En el mismo tono, hay que leer High Rise (Rascacielos), ambas editadas en español por Minotauro.

3) Software, Rudy Rucker, 1982. Rucker es matemático y profesor de la Universidad de San José en California. Miembro del contingente cyberpunk original, incluidos en la antología Mirrorshades, es quizá el más interesante al lado de Gibson y Sterling. En la novela, la primera de una tetralogía completada por Hardware, Wetware y Realware, Rucker nos presenta a Cobb Anderson, veterano programador de computadoras creador de los boppers, robots dotados de un algoritmo de libre albedrío, primeros en romper las leyes de Asimov y creadores de una sociedad posthumana en la Luna. Agradecidos, los boppers ofrecen a su creador la inmortalidad a través de la digitalización de su personalidad (el software del título). Plagada de referencias pop, fue uno de los cimientos de la literatura posmoderna de ciencia ficción. La novela, hoy tristemente relegada al olvido, fue traducida por Martínez Roca en los ochenta.

4) Neuromancer, William Gibson, 1984. Las has leído aunque no la hayas leído. Y si no lo has hecho, ya ni la chingas.

5) Schismatrix, Bruce Sterling, 1985. Si William Gibson fue el padre del cyberpunk, Sterling fue la madre. Quizá este hecho y su militancia en el género, contrapuesto a la migración de Gibson a la literatura seria, lo ha relegado al ghetto de la ciencia ficción. Él fue quien antologó Mirroshades, la antología cyberpunk por excelencia (editada en español por Siruela). Y si bien me parece mucho mejor cuentista que escritor de novelas, Schismatrix merece ser incluida en esta lista por dos razones. La primera es que es prácticamente la única space opera cyberpunk, en la que en un futuro lejano la humanidad se ha dividido en dos subculturas, los Formadores, partidarios de las modificaciones orgánicas inducidas genéticamente y los Mecanicistas, quienes intervienen sus cuerpos a través de prótesis y neurorredes (¿suena familiar?). Ambos grupos luchan por el control del sistema solar. La segunda razón es que Sterling es un autor de gran oficio, que por momentos logra crear auténtica belleza donde otros autores, Larry Niven por ejemplo, sólo hacen descripciones técnicas. Editada en español por Bibliópolis.
(Las otras 5 novelas, en el siguiente post…)






