De acuerdo a una nota publicada ayer en la Jornada, México ocupa el primer lugar mundial en la exportación de trabajadores migrantes.
Tenemos el dudoso honor de ser el paÃs con mayor porcentaje de su población económicamente activa desplazada fuera de su territorio.
Como destaca la nota, sobre un estudio del Banco Mundial, la migración “no debe tomarse como una receta para el desarrollo.”
Lo dramático, me parece, es que el fenómeno tiene muchas caras, ninguna de ellas agradable.
Entre 2000 y 2005, dos millones de personas salieron del paÃs, básicamente hacia EE.UU. en busca de mejores condiciones laborables. Es vergonzoso que entre otras cosas, el mal llamado gobierno del cambio fue incapaz de generar fuentes de trabajo dignas para tan brutal cantidad de ciudadanos.
Desde luego, la responsabilidad histórica no puede recaer solamente en el gobierno panista. El abandono en que el PRI tuvo al campo desde tiempos de Salinas de Gortari no sólo creo gran pobreza sino que además nos ha hunidido en un rezago agronómico tal que ahora nos hemos convertido en importadores de cultivos que tradicionalmente se producÃan en nuestro paÃs (¡y que exportábamos!).
Lo más irónico del asunto es que todos esos pepinos, jitomates, frutas y maÃz gringos y canadienses son pizcados en su gran mayorÃa por trabajadores mexicanos, sub pagados, sin prestaciones y sometidos a terribles condiciones de trabajo.
El gobierno norteamericano ataca por un lado la migración ilegal, incluso construye muros para evitar que nuestra gente cruce hacia su lado, pero por el otro se hace de la vista gorda durante las temporadas de pizca y vendimia.
Nuestros compatriotas van en su gran mayorÃa a trabajar duro. No a pachangueársela.
Sin duda, el dÃa que no vuelva a cruzar ilegalmente un solo mexicano más, las economÃas de California, Texas y Florida se colapsarán. ¿Quién se encargarÃa de cultivar sus naranjas? ¿Quién se dedicarÃa a aquellos trabajos que como dijo el ex presidente Fox, acertado como acostumbraba, ni los negros querÃan?
Por otro lado, ¿cuáles son las consecuencias de la migración en las comunidades mexicanas? ¿Cuál es el impacto social de las familias divididas, con los hombres y jóvenes de un lado, las mujeres (quienes también migran), los viejos y los niños de este otro? ¿Cuál será el perfil de una generación que creció a la sombra de las remesas?
Ahora hay más mexicanos viviendo fuera de su paÃs que Chinos, Indios o PaquistanÃes, paÃses de migración tradicional hacia el primer mundo. Hay más mexicanos desplazados en Estados Unidos que Norafricanos en Europa. Lo cual no es ningún orgullo.
Vergonzoso, el paÃs que hemos construido. Lo hemos hecho todos nosotros. SÃ, también tú. Lo anterior sin hablar de la fuga de cerebros. ¿Quién será el último en irse, el que apague la luz al salir?
¿Porqué nadie está alarmado?