A mà la selección nacional nunca me ha fallado:
Monday, June 25th, 2007Siempre pierden.
Siempre pierden.
Leo en la prensa que los Timbiriche se vuelven a juntar.
Para quienes tuvieron la fortuna de jamás haber escuchado de ellos, se trata de un grupo musical infantil de los ochenta. Algo asà como la respuesta mexicana al grupo español ParchÃs. Un puñado de chicos que durante años interpretaron (con playback) las canciones más ramplonas y estúpidas de que tenga memoria. Quizá sólo superados en oligofrenia por sus múltiples imitadores (Fandango, Magneto, agh…).
Nunca me gustó su música. Desde niño me pareció francamente sosa y tengo el orgullo de jamás haber comprado un disco de ellos (tengo otros placeres culpables).
De sus filas salieron diversos cantantes y actores que corrieron con regular suerte en sus carreras como solistas, seguramente ThalÃa y Paulina Rubio serán las más distinguidas de sus ex miembros.
En algún momento de mi adolescencia, montaron una versión del musical Vaselina (que si ya era malo con John Travolta y Olivia Newton-John, imagÃnense con sus imitadores tercermundistas).
El caso es que este grupo variopinto de celebridades piteras se van a juntar para hacer un tour en el Auditorio Nacional (¿tour? Pero si no se mueven del mismo lugar…).
Basta ver su foto para darse cuenta de que son un grupito de has beens que se aferran desesperados al pedacito de fama que les queda. Lo grave es que ese pedacito será suficiente para abarrotar las dos fechas del Auditorio, que seguramente irán de gira (ahora sÃ) por todo el paÃs y –lo peor de todo– que graben un nuevo disco para las hordas de treintañeros nostálgicos que hicieron de ellos el soundtrack de su vida.
Lo jodido es que es una música raboncita, de letras bastante tontas que cantada por gente que se acerca a los 40 años, resulta bastante patética.
Pero como le dijeron a los Vaqueros de Leningrado, “váyanse a México, la harán en grande; allá les gusta cualquier mierda…”
Su éxito, me temo, no sólo es sintómatico del desolado panorama musical de nuestro paÃs, sino que además no habla bien de ellos, sino mal de su público.
(Sólo para contrarrestrar un poco el efecto devastador de esta noticia, aquà les dejo un link a un videÃto de los propios Vaqueros de Leningrado. Salud.)
Ahora resulta que además, de acuerdo a una nota publicada hoy en el Excélsior, somos campeones mundiales en el maltrato/homicidio/suicidio infantil.
No cabe duda, somo un paÃs hermoso. En momentos como éste, el fulgor abstracto de mi paÃs me es inasible (José Emilio Pacheco dixit… )